Después del tratamiento, es común enfrentar cambios físicos, emocionales y sociales. No estás sola: muchas mujeres viven transformaciones similares.2
Los cambios en tu cuerpo pueden sentirse difíciles. A veces parece que tu reflejo no te representa, y eso puede afectar cómo te percibes y cómo te sientes contigo misma. Pon atención a tu salud mental.1










